Capítulo 6
En seguida me cansé de leer. Dejé el libro sobre mi mesilla de noche. Me deslicé rápidamente hacia el baño. Me desprendí de la ropa y me metí en la ducha.
Al acabar, envolví mi cuerpo con una toalla, y con otra froté mi pelo secándolo y después lo dejé suelto. Salí del baño y volví a mi habitación. Busqué en la poca ropa que tenía en el armario. Elegí un vestido de gasa de tirantes con flores azules y blancas, ceñido en la parte de arriba y suelto en la de abajo, y unas sandalias blancas a juego.
Me peiné un poco el pelo mientras intentaba secarlo y después me maquillé un poco, delineador y rmáscara. Miré el reloj, la una menos cinco minutos. Decidí bajar. Al llegar a la cocina, vi que Yaser y Harry ya estaban sentados.
-Hola. -Dije tímidamente mientras me sentaba al lado de Harry.
-Hola Charlotte, ¿qué tal has dormido? -Me preguntó Yaser.
-Muy bien, gracias.
-Buenos días, familia. -Dijo Zayn al entrar en la cocina. Él se sentó enfrente de Harry y Walter, que no sé cuándo apareció, nos empezó a servir la comida. Esto era realmente extraño. ¿Por que nos tenían que servir la comida?
-Buen provecho. Comentó Yaser y todos empezamos a comer. El silencio reinaba entre nosotros. Me limité a mirar a mi comida y comer.
-Papá, ¿me has comprado ya el libro que te pedí? -Por fin alguien habló. La tensión que había desapareció un poco.
-Aún no, no he tenido tiempo. Será mejor que vayas tú.
-De acuerdo.
-Por cierto Charlotte, ¿vas a hacer algo hoy? -¿Por qué me tiene que preguntar a mi?
-Hmm sí, voy con Harry de compras, Tricia no puede.
-Oh sí, el trabajo. Bueno pasarlo bien chicos. ¿Y tú Zayn?
-Tengo que estudiar.
-No entiendo por qué tienes que estudiar, es verano. -Intervino Harry.
-En unas semanas empezaremos las clases, debo estar preparado.
Harry soltó un suspiro. El resto de la comida estuvimos en completo silencio. Yaser fue el primero en acabar de comer. Se levantó y se fue. Después le siguió Zayn. Así que me quedé sola con Harry. Aunque él ya había acabado. Me apresuré para terminar.
-¿Salimos ahora? -Preguntó él. Asentí.
-Pero tengo que subir primero a por mi bolso.
-Está bien, entonces te espero fuera en el coche, ¿de acuerdo?
-Vale.
Me levanté y fui corriendo a mi habitación. Cogí un pequeño bolso blanco y metí la tarjeta de crédito y mi móvil. Salí, y bajé las escaleras. Al salir fuera de la cama, vi un impecable coche descapotable negro. Harry estaba apoyándose en él mientras miraba su móvil. En cuanto me vio, se dirigió a la parte izquierda del coche, al sitio de copiloto, yo le seguí. Me abrió la puerta para entrar y le di las gracias. Él asintió y dio la vuelta hasta llegar a su asiento. Encendió el motor y emprendimos nuestro camino. Manejaba con una facilidad impresionante.
-¿Es tuyo el coche?
-Sí, un regalo de mi madre.
Tardamos muy poco en llegar. Estábamos en un centro comercial. Aparcó el coche en el aparcamiento subterráneo y salió apresuradamente para abrirme la puerta. Era todo un caballero. Cogimos el ascensor para subir.
Entramos en todas las tiendas que yo quería entrar. A veces, él me hacía probar algo que veía y otras sólo se sentaba en una silla y esperaba a que acabase. Me compré bastantes cosas, algunas de verano y otras de invierno.
En una de las tiendas, vi un precioso vestido de color esmeralda. Harry me alentó a probarlo. Nos dirigimos hacia los probadores. Sólo habían tres pero estaban todos vacíos. Apenas había gente en el centro comercial. Había algunas sillas para sentarse en frente de los probadores. Harry se sentó y yo dejé todas mis bolsas de compras alrededor de él. Me metí en el probador y corrí la cortina. Eran los típicos probadores sencillos. Pequeño y con un espejo.
Me deshice de mi vestido. Estaba solo en ropa interior. Era de color azul al igual que mi vestido. Me giré para colocar mi vestido en una las dos perchas que había con mi bolso. Al girarme, veo que Harry se mete en mi probador. Intentó gritar pero él me tapa la boca con suavidad.
-¡No grites! -Me gruñe.
-¿Qué haces aquí?
-Una chica de mi universidad acaba de entrar en la tienda.
-¿Y?
-No quiero que me vea, está loca. -Dijo mientras abría un poco la cortina y la pude ver. Era una chica alta, rubia, llevaba unas gafas un tanto anticuadas y vestido color crema de cuello alto que le llegaba hasta los tobillos. Parecía de otra época.
-No creo que esté loca.
-Sí, me acosa.
-Venga ya, Harry.
-Lo digo muy en serio. -Su boca se presionó en una dura línea y se podía ver furia en sus ojos. Intenté desviar la mirada. Entonces me di cuenta de que estaba en ropa interior frente a Harry. Cogí rápidamente mi vestido y me intenté tapar un poco.
-No hace falta que te tapes. -Dijo mirándome mientras se acercaba a mi lentamente hasta que sólo unos centímetros nos separaba. - Tienes un cuerpo bonito.
-¡No me mires! -Siseé mientras le golpeaba en el pecho alejándole de mi.
-¿No te vas a probar el vestido?
-No si estás tú aquí.
-Vamos, no pasa nada.
-Está bien. -Sabía que no iba a parar hasta que me lo probase. Así que saqué el vestido de su percha y me lo puse. Era un vestido ajustado con los tirantes entrelazados en la parte de atrás.
-Te queda genial. -Me miró de arriba abajo. -Te lo tienes que llevar.
-No sé... No creo que lo vaya a usar. ¿A dónde puedo ir con esto?
-Podrías llevarlo la próxima vez que salgamos. -Acercó su cabeza a la mía. Nuestras narices se estaban rozando. Apoyó sus manos en mi cintura acercando mi cuerpo al suyo.
-Perdonen, sólo puede pasar una persona por probador. -Una dependienta nos regañó desde fuera del probador. Harry salió inmediatamente y volvió a sentarse.
-Lo siento. Dijo él relajado. Miraba a todas partes, supongo que estaría buscando a la chica rubia. Yo también miré, pero no se la veía por ningún lado.
Cerré mi cortina y me quité el vestido. Después me puse el mío y salí. Me dirigí hacia la caja y lo pagué. Harry me seguía en todo momento. Nos atendió la misma chica que nos había regañado en el probador. Era muy joven. Y nos miraba divertida. No quería saber lo que estaba pensando que hacíamos.
Entramos en unas cuantas tiendas más. Yo intentaba no probarme nada, a no ser que fuera estrictamente necesario. No quería que me volviese a ver otra vez en ropa interior. Hablando de ropa interior, también necesitaba comprar más. Divisé una tienda de ropa interior y bikinis.
-Será mejor que esperes fuera. -Murmuré antes de entrar en la tienda.
Él hizo caso omiso y también entró. ¿Qué está haciendo? Intenté evitarle. No fue muy complicado porque tampoco me seguía. Elegí algo de ropa interior y luego fui a echar un vistazo a los bikinis. Tardé un buen rato mirando todos y buscando mi talla. Al final encontré uno blanco que me gustaba mucho. Levanté la vista en busca de Harry pero no le veía por ninguna parte. Seguro que habría salido. Me giré para dirigirme a la caja y ahí estaba, con algo en la mano que no podía ver bien.
-¿Me buscabas? -Reí. -Deberías comprarte esto. -Levantó lo que llevaba en la mano. Me quedé de piedra.
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Wow, es perfecta*-* siguelaa que me he viciado
ResponderEliminarEs perfecta ,estoy deseando leer la siguiente es muy interesante siguela YAA *__*
ResponderEliminarQue serà que serà... Ajjaja me ha encantado besuus:*
ResponderEliminarjajaja ese Harry todo pervertido jajajajaja okno! :)
ResponderEliminarhola he visto tu novela porbtwitter y la verdad esque las dos estan bastante bien y me gustaria que me avisaras cuando subas, soy @Meery143 :3
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