Capítulo 11

El resto de la semana se me pasó muy rápido. Se basó en miradas pícaras por parte de Harry, encuentros frugales en el baño y miraditas constantes.
El viernes me desperté temprano y fui directa a su habitación. Estaba ansiosa por saber a dónde iríamos, pero no logré sonsacarle nada. Solo se limitó a recordarme que debía llevar mi vestido esmeralda.
Las 19:00. Ya estaba lista. Llevaba el conjunto de ropa interior negro que él me compró, el vestido y unos tacones, bastante altos he de decir, de color negro. El pelo, suelto, ligeramente ondulado. Decidí no maquillarme mucho, de todas maneras, nunca lo hacía. Y luego estaba Harry. Llevaba unos pantalones pitillos negros, una camiseta lisa blanca y una americana negra. Su pelo estaba menos revuelto de lo normal. Se me hacía extraño verle peinado. 
-¿Lista? -Asentí. -Por cierto, estás muy guapa.
Murmuré un gracias y después ambos subimos al coche. Tardamos un poco en llegar. Me abrió la puerta como siempre y pude salir. Nos encontrábamos en una calle bastante ancha en la que solo había casas victorianas. A nuestro alrededor, más jóvenes llegaban. Les seguimos hasta la entrada. Cierta chica rubia nos abrió la puerta. Era ni más ni menos que la arpía rubia del otro día. 
-¡Georgina! -Exclamó Harry dándole un abrazo.
-Harry, me alegro de que hayas podido venir. ¿A que no sabes quién ha venido?
-Sorpréndeme.
-¡Niall! Resulta que ha tenido que volver antes de sus vacaciones a Irlanda. Me dijo que cuando llegases te avisara. Está ansioso por verte. 
-Pues gracias por avisarme, voy ahora mismo a buscarle. ¿Nos vemos luego? -Le preguntó pícaramente. ¿No se acordaba de que estaba con él?
-Por supuesto. -La arpía le miró de arriba abajo cuando se fue y después se giró hacia mi. -¿Y tú eres?
-Charlotte, Charlotte Amstrong.
-Ah sí, la hermanastra de Zayn. Pues una cosa te voy a decir. -Se acercó mirándome fijamente. -Harry es mío y solo mío. Ni se te ocurra ponerle los ojos encima. Él necesita una mujer madura, no una niña como tú.
Y después de soltarme eso, se fue. Lo triste es que aquello era verdad. Yo era una niña de 16 años, no podía pretender que Harry, 3 años más mayor, saliese conmigo pudiendo estar con una chica como Georgina, que por muy arpía que fuese, era mejor que yo.
Miré a mi alrededor, chicos y chicas, universitarios en apariencia, bailando, riendo y bebiendo. Y yo, sola. Había estado toda la semana esperando que llegara el viernes para quedar con Harry. Esperaba que fuésemos al cine, a tomar algo, a dar un paseo o cualquier cosa parecida. Esperaba que fuese algo de dos. Pero, en cambio, ahí estaba, rodeada de borrachos y arpías que ni siquiera conocía.
Ya me estaba intoxicando con el humo de tabaco, así que decidí buscar algún lugar con menos gente. Finalmente encontré el jardín. Había una gran piscina pero nadie parecía querer darle uso, y a su izquierda un bar. Me senté en uno de los taburetes y pedí un refresco. No solía beber, pero tampoco pensaba empezar a hacerlo ahora. Me reposé en el asiento admirando las vistas. He de admitir que era un barrio bonito, lleno de árboles. Del interior pude ver a Harry saliendo con Georgina. Él la siguió hasta una tumbona. Georgina se tumbó sobre ella y él se sentó a su lado. De repente, ella empezó a besarle, y él, no opuso resistencia.
Aquello ya era el colmo. No solo me trajo a la fiesta para dejarme sola, sino también para ver cómo se liaba con otra. Me sentía estúpida. Se me hizo un nudo en la garganta y sentía que en cualquier momento me iba a poner a llorar. Decidí volver dentro y buscar un baño en el que poder llorar tranquila. Pregunté a la primera persona que se me cruzó.
-Segunda planta al fondo.
Me di prisa en llegar pero al intentar abrir la puerta, vi que estaba cerrada. Di dos golpes y escuché un "ocupado". Decidí apoyarme en la pared y esperar a que saliese, tampoco tenía nada más que hacer. Por lo menos, las ganas de llorar se me habían pasado un poco. Lo único en lo que pensaba ahora era en mi padre, en Nueva York y en la buena vida que antes tenía en comparación con esta. 
-Hola, muñeca. -Mis pensamientos se vieron interrumpidos por un chico de pelo castaño y ojos color miel que apareció de la nada a mi lado. Me tomó por la cintura y acercó lentamente a él. Cuando ya estaba pegada completamente a él, intentó besarme.
-¿Qué haces? -Tartamudeé. Hizo caso omiso a mi pregunta y comenzó a acariciarme el pelo, poniéndome un mechón de pelo detrás de la oreja.
-Venga, ¿no quieres pasar un buen rato? -Parecía una puta vestida de chico. No sabía qué hacer  para deshacerme de él.
-¿Contigo? Ni hablar. -Le dije cortante.
-Sé que lo estás deseando.
Y sin más, empezó a besarme mientras me tenía inmovilizada. Intenté empujarle, pero me era imposible, tenía mucha más fuerza que yo. Me empujó hacia la pared y con una mano empezó a subirme el vestido. Empecé a llorar por la impotencia que sentía.
Y entonces llegó mi salvación. Un chico le apartó ágilmente de mi, debía de haber salido del baño porque no le había oído llegar de la primera planta. Una chica rubia y alta le acompañaba. Ella se acercó a mi y no dijo nada, se limitó a abrazarme.y yo comencé a llorar aún más.
-Tío, ¿no ves que no quiere nada contigo? -Le preguntó el chico del baño. -Y ahora lárgate si no quieres que te meta una paliza.
Finalmente se marchó. Se veía el disgusto en su cara.
-¿Estás bien? -Me preguntó amable.
-Ahora sí, gracias por salvarme de él. -Él esbozó una sonrisa en respuesta. 
-Ven. vamos al baño a que te eches un poco de agua y a que te arregle ese maquillaje, guapa. -Me dijo la chica rubia.
La seguí hasta el baño. Me lavé la cara y me quité el resto del rímel que tenía por toda mi cara. Después ella me pasó una toalla y me seque.
-Siéntate. -Me dijo señalando la taza del váter. -Por cierto, me llamo Heather. ¿Y tú?
-Yo soy Charlotte.
-¿Eres nueva, verdad? Nunca te había visto por aquí.
Mientras hablábamos, ella me maquillaba.
-Sí, he llegado hace unos días de Nueva York.
-Wow, Nueva York, siempre he querido ir.
-Deberías ir, merece la pena. -Asintió enérgicamente.
-Oye, ¿has venido sola?
-No, he venido con Harry. -Ella me miró curiosa. -Harry Styles, no sé si le conocerás.
-Oh, por supuesto que le conozco, todo el mundo le conoce. El rompecorazones del año. No es una buena influencia, querida. ¿Y cómo es que le conoces? Lo siento por el interrogatorio, pero soy muy curiosa. -Me guiñó un ojo lo que me hizo reír por primera vez en la tarde.
-Me he dado cuenta. -La piqué. -Pues porque vivo con él.
Se quedó estupefacta. Por lo que tuve que contarle toda la historia desde el principio. Me era fácil hablar con ella. Además, me transmitía mucha confianza.
Cuando acabé, su cara era de sorpresa.
-Tu historia es como de película. Por cierto, tu hermano. ¿Zayn, Zayn Malik, verdad?
-Mmm sí, ¿por? -Esto de que todo el mundo se conociera me parecía bastante molesto.
-Bueno entonces espero que no te importe que me haya liado con él.
-¡¿Te has liado con mi hermano?! -Si su cara antes era de sorpresa, la mía de ahora lo era aún más.
-Sí, hace tiempo ya, cuando tu hermano veía a este tipo de fiestas. Pensaba que debías saberlo ahora que somos amigas. -¿Amigas? ¿Acababa de decir que somos amigas? -Pero no te preocupes, no suelo salir con los hermanos de mis amigas, así que no habrá problema.
-Pues gracias por contármelo. -Sonreí. -Por cierto, él chico que estaba contigo, ¿es tu novio?
-Que va. A estos chicos no les interesan las relaciones serias, y fíjate que ya son universitarios, pero nada, que no sientan cabeza. Pero por lo menos, cuando te quieres dar un revolcón con alguien sabes a donde puedes acudir. -Se rió muy fuerte. -Podemos buscarte un chico medianamente decente y que sea bueno en la cama. -Me dijo con una sonrisa pícara.
-Mmm no creo que eso vaya conmigo. -Ella me miró extrañada.
-¡No me lo creo! ¿Aún no lo has hecho? -Negué con la cabeza. -Hmm qué rica. Si no quieres, no hay ningún problema. Tranquila.
-Oye, ¿entonces todos los que estáis aquí sois universitarios?
-Se supone, Georgina no invita a no universitarios, pero mírame, aquí estoy.
-Espera, ¿no eres universitaria? 
-No, me queda un año para ir a la universidad. Tengo 17. ¿Pensabas que era mayor?
-Sí, la verdad. ¿Entonces empiezas el último año? -Asintió. -¡Yo igual!
Ella gritó de la emoción y me abrazó.
-Por fin conozco a alguien de mi edad, aparte de los de mi colegio, por supuesto. ¿Sabes ya a que colegio irás? Deberías venir al mío, así estaríamos juntas en las clases. 
-¿Cuál es el tuyo?
-St Paul's School. -El mismo que me dijo Harry.

1 comentario:

  1. Yeeeees!!! *baile raro* seguisteee!! Wiii me encanta dioos ahora me voy a leer el siguiente capii enserio chica esta genial! Quien sera el chico?? Dioos como odio la tia arpia i harry lo voy a matar hijoputa que es..>(
    Bueno te dejo que me leo el otro capii:)
    Anna xx

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